La noche es oscura hasta que llega la luz.

Ella quería jugar con muñecas, él vendía droga para que no lo mataran.

Él quería que le leyeran un cuento antes de dormir, ella se prostituía por obligación.


Ellos tenían algo en común: no tenían más de 13 años.


Hasta que un día llegó la luz. Una luz cilíndrica que caía del cielo gris.


Poco a poco, los niños de todo el mundo se fueron juntando alrededor.


De repente, la luz comenzó a aspirar uno a uno a los pequeños.


Junto a un coro de lindas risas, la temible nave, para algunos barbudos, se pudo ver en el cielo despejado.


Llegó la luz. Y la oscuridad para algunos hijos de puta.