Bumerán.

-¡Claro que me voy a enojar!, si cuando te encargué que le agregaras sal, te pedí por favor que te fijaras bien las medidas. Ahora está intragable. ¿Qué va a decir tu padre?

-Perdón mami, pero es que no pensé...

-¿Qué no pensaste?

-No pensé que fuera a quedar salado.

-¿Salado? Está asqueroso. Nunca vas a aprender a cocinar. Ni pensar que querés ser cocinera.

-Bueno, no es para tanto mamá. Lo hago de nuevo.

-Ni loca, ahora lo hago yo. Ni siquiera le debés haber puesto levadura.

-¿Porqué no dejás de criticarme? Es lo peor que podés hacer.
Acaso no te acordás que para Navidad, el pollo te salió crudo y tuvimos que llenarnos con pan pasándolo con champagne. Vos sos la que no sabés cocinar.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

niño!!!mmm!!!ni que hubieses estado destraas de la puerta de mi cocina,jeje!!!me parece que esta bueno que sea un diálogo pero no va mucho con tu estilo, o por lo menos eso creo!!!
que sigas lindo!!!
beso!
pame c

Charlie! dijo...

Me parece muy bien que no te encansilles dentro de un estilo, por eso apoyo este nuevo recurso. La mejor defensa es el ataque a los padres.