El zapato celoso.

Lucas visitaba la ducha todos los días.

Inconscientemente, a la araña también.

Ella lo miraba atenta desde un rincón.

Después de un mes, llegó el momento en que esos ocho ojos se juntaron con otros dos.

Amor por un lado. Terror por el otro.

Un zapato estampó el final de esta historia.

1 comentario:

Basta Fuerte dijo...

Muy bueno el blog, te dejo el mio

http://basta-fuerte-radio.blogspot.com/

Nos leemos, saludos.